Las redes sociales son fundamentales cuando se trata de hacer marketing para traductores. Ya todos sabemos por qué: ahí te muestras, conoces e interactúas con colegas, te enteras de las novedades y, por supuesto, consigues clientes.

En este artículo te contaré por qué es un error basar toda tu estrategia de marketing como traductor solo en ellas y en dónde sí deberías focalizar tu energía.

Las redes sociales y lo que el viento se llevó

Las redes sociales son volátiles. Hoy haces una publicación y no sabes si las personas a las que quieres llegar te leerán o no. Se estima que la visibilidad de las publicaciones en Facebook y en Instagram es de aproximadamente 90 minutos. Quien no ve tu publicación en ese lapso, es probable que ya no la vea.

Además, las redes sociales son empresas. La disimulan bien, pero son empresas que tienen un dueño. Y así como ese dueño marca las reglas, las puede cambiar cuando lo crea conveniente.

Cuando pasas un tiempo sin interactuar con un amigo o una página, ¿no te ha llamado la atención que dejas de ver sus notificaciones? Eso es un algoritmo que piensa por ti y asume que ya no te interesa ese contenido. ¿Y si lo mismo le sucede a un cliente contigo?

Si al amigo Mark un día se le ocurre cambiar su algoritmo (como lo suele hacer), cerrar, vender o volar Facebook por los aires, ahí queda toda tu info, tus contactos y tus clientes.

Esto mismo puede pasar con cualquier red social.

Y no me digas que no.

Te doy dos ejemplos reales:

  • Miro por YouTube los videos de un programa español que me divierte mucho (El Hormiguero).  Por un mes dejé de mirarlos y, cuando me di cuenta, tuve que volver a buscarlo porque Youtube ya no me lo sugería más.
  • Otro ejemplo, como este blog es nuevo me recomendaron abrir una cuenta en Google+. Pero cuando quise registrarme me enteré que a partir de abril de este año, Google+ deja de funcionar como red social para particulares.

Por qué no basar el marketing para traductores solo en las redes sociales. Ejemplo Google+

Simpáticos, ¿no?:

“Desde ahora y hasta el momento de cierre, te recomendamos que informes a tus seguidores de dónde pueden ver tu contenido fuera de Google+.”

Los brazos y el cerebro

Las redes sociales deben ser los brazos ejecutores de un cerebro que está en otro lado.

¿Y cuál es el cerebro de tu negocio? Por supuesto, tu web.

Es donde debes poner todas, pero todas tus energías.

Y aquí es donde todos te dicen que tu sitio tiene que ser profesional pero pocos te cuentan cómo hacerlo.

Por eso, te dejo nueve recomendaciones que harán que tu página luzca profesional:

1. Tu marca personal

Lo primero que debes hacer es conocerte, saber qué es lo que te sale bien, entender tus fortalezas, tus debilidades y qué vas a ofrecer de diferente que los demás no ofrecen. O sea, tu propuesta única de valor.

Empieza por preguntarte qué es lo que quieres que los demás vean en ti y vuélcalo en tu sitio.

Respeta tu marca personal ya que ella trabajará por ti 24/7 los 365 días del año.

2. Compra un dominio

El entusiasmo por empezar a traducir (y la falta de dinero) puede que te lleve a elegir un dominio gratis. Si lo has hecho, no te preocupes, esa misma empresa te dejará migrar a una versión de pago cuando lo desees.

Pero debes saber que mientras tengas un dominio gratis todo lo que subes a tu página es propiedad de la empresa proveedora.

Además, siempre es más profesional presentarte con “www.tunombre.com” que con “www.tunombre.wordpress.com”.

Tu nombre es tu marca, por tanto ese debería ser tu dominio. Y si no, busca una combinación de palabras que represente bien tu proyecto. Evita combinaciones complicadas de pronunciar o que no tengan conexión con lo que ofreces.

Si te dedicas a la traducción y nombras a tu proyecto “www.laabejitaviajera.com”, será muy tierno y lindo pero no tendrá ninguna relación con lo que haces.

(Solo para que sepas, esta página con dominio propio, hosting y algunos plugins de utilidad no me costaron más de 120 US$)

3. E-mail personalizado

Uno de los valores agregados que te da tener un dominio propio, es que podrás crear uno o varios e-mails con el nombre de tu emprendimiento. Por ejemplo: contacto@elnombredetuemprendimiento.com

De nuevo, si no puedes adquirir un dominio propio ahora, hazte un Gmail o un Hotmail, pero trata de que sea con tu nombre o el de tu proyecto. Evita números, combinaciones raras o confusas. No es lo mismo “tunombre@gmail.com” que “matielkapo2019@gmail.com”.

4. Cuida los colores y las tipografías

Trata de mantener la armonía y la consistencia con los colores que usas: uno para los títulos, otro para los párrafos y otro para los links.

Hay herramientas online muy lindas y divertidas para jugar con los colores, sus variantes y sus complementarios como Coolors o Paletton. La idea es que elijas una paleta de colores (no más de dos o tres) que tus clientes puedan recordar y asociar con tu marca.

Por qué no basar el marketing para traductores solo en las redes sociales. Ejemplo Paletton.

En lo que respecta a las tipografías, Google Fonts es una buena idea para pasar un buen rato eligiendo letritas. En este punto, es importante que elijas tipografías que no tengan mucho serif para los párrafos (por más que sean llamativas, es mejor que sean fáciles de leer).

5. Una sola foto

La foto que utilices en la sección “sobre ti” es la que debes llevar como estandarte en todas tus redes sociales. De esta forma, y sin importar dónde te vean, todos sabrán que se trata de ti.

Muéstrate tal cual eres sin dejar de ser profesional. Por tanto, si eres una persona divertida y simpática, elige una foto que refleje ese aspecto tuyo.

6. Sección “sobre mí”

En realidad no es la sección “sobre mí” sino “sobre ti”. En ella debes ser tú al 100%. No pretendas simular nada. Hay una falsa creencia en que “profesional” tiene que ser sinónimo de “formal”. Para mí, profesional es sinónimo de genuino.

Recuerda la regla de oro que te dejé en la Carta Abierta.

Ten en cuenta que esta sección puede llegar a ser la única posibilidad que tenga un cliente para conocerte.

7. Copywriting

Eres traductor y puedes ser creativo con el uso del lenguaje. Redacta las secciones de tu página de una forma en la que combines tus cualidades con los beneficios que ofreces a tus clientes. Ellos quieren saber cómo les vas a solucionar sus problemas.

Hay mucha diferencia en decir:

“Me recibí en el año WWW en XXX universidad y en el año YYY hice un posgrado en marketing en ZZZ universidad”.

Con decir:

“Combino mi formación universitaria en traducción con un posgrado en marketing para lograr traducciones especializadas que, con lenguaje claro y asertivo, capten y conviertan clientes al igual que lo hace el original”.

En esta sección, no solo nombras lo que sabes hacer, sino que cuentas cómo lo vas a utilizar para solucionarle el problema a tu cliente.

8. Crea un blog

Escribe para tus clientes, entrégales contenido de calidad al menos una vez por mes.

Y ahora me dices: “Pero Mati, ¿sobre qué escribo?”

Sobre lo que tú haces. Si traduces textos legales y tus clientes son abogados, escribe sobre los problemas con los que te encuentras y que son recurrentes para que ellos lo tengan en cuenta en su trabajo. Te lo van agradecer, van a hablar sobre tus tips y esto te dará autoridad en tu nicho.

También puedes escribir para tus colegas, para ayudarlos, para dar generosamente sin esperar nada a cambio.

Como dice Tony Robbins:

“The secret to living is giving”.

9. Tu comunidad

Y como siempre, lo mejor para el final: el e-mail marketing o marketing de suscripción. Lograr que tu cliente se suscriba a tu web.

En el mundo emprendedor esta es la herramienta más efectiva para entablar una relación directa con tu comunidad. Puedes contarle sobre tus capacitaciones e informarle sobre lo que estás haciendo para darle un mejor servicio.

Por qué no basar el marketing para traductores solo en las redes sociales. Comunidad

Tiene dos ventajas fundamentales: no se pierde en el tiempo como una publicación en LinkedIn y estás llegando directamente a la persona que le interesa oír de ti. Al cabo te dejó su e-mail justamente por eso.

Conclusión

Ya llegando al final de este artículo coincidirás conmigo en que basar el marketing para traductores solo en las redes sociales es un error y en que el centro de operaciones debe ser tu web.

Si todavía te quedan dudas te pido que hagas un mini ejercicio:

Imagina que vas en auto por tu ciudad y por esas cosas del destino no conectaste Spotify. Se sintoniza una FM y escuchas una publicidad muy llamativa de un local nuevo de ropa que trabaja con la marca que a ti te fascina.

Vas directo al local pero cuando llegas te encuentras con un negocio oscuro. Ingresas y ves cómo la ropa está desordenada y encima, la empleada que atiende ni se enteró que estás en el negocio. Lo único que hace es mascar chicle y reírse mientras mira su celular. Das media vuelta y te vas.

No importa cuán linda haya sido la publicidad en la red social, si el negocio no está bien puesto, te vas sin comprar.

Hoy en día, las redes sociales son la radio, y tu web es el negocio.

Entonces: ¿A qué le estás prestando más atención?


Sobre el autor de esta publicación

Foto de Mati Ortiz, de Letras Nómadas

Hola, soy Mati Ortiz. Mi propósito es ayudar a traductores a mejorar su calidad laboral. ¿Por qué? Porque sé que los traductores nos merecemos trabajar más tranquilos, con clientes que nos valoren, mucho mejor pagos y con más tiempo libre de calidad.

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También puedes pasar directo a la acción con mi servicio de mentoría 1 a 1 en donde pondremos todos estos conceptos en práctica.

Yo también estaba cansado y puse mi vida y mi profesión en acción. Aquí puedes saber cómo lo hice.