Introducción

El miedo a vender es de lo más común entre las personas que ofrecemos servicios lingüísticos.

No en vano, es una de las principales preocupaciones de quienes han tomado la mentoría de Letras Nómadas, de colegas y sí, también fue uno de mis principales desvelos cuando comencé en el mundo emprendedor.

Pero, ¿por qué nos asusta tanto vender? ¿De dónde surge ese miedo? ¿Se puede combatir?

Eso es lo que te quiero contar hoy. Y para tu tranquilidad, la respuesta a la última pregunta es: 

Sí, ¡claro que se puede!

Vamos a ello.

Principales causas del miedo a vender nuestros servicios

Aunque existen distintos motivos que hacen temer el momento de la venta, aquí te presento los más recurrentes entre los emprendedores con quienes he trabajado:

1. El desconocimiento y la falsa percepción de la venta

No nos han acostumbrado a vender. 

Nadie nos enseña mentalidad ni educación financiera en la escuela, no se habla ni se trabaja este aspecto a menos que elijas formarte en marketing o ventas. 

No sabemos; no estamos culturalmente preparados para vender lo que hacemos.

Y lo desconocido, asusta.

Esa falta de (in)formación, además, nos genera prejuicios; pensamos que vender es sinónimo de engaño y de fraude, que no es ético.

En consecuencia, rechazamos y evitamos vender porque va en contra de nuestros valores.

2. La inseguridad y la desconfianza

No conocer nuestro potencial, así como carecer de formación y experiencia en venta nos genera inseguridad a la hora de ofertar nuestros servicios.

Además, esa inseguridad se retroalimenta de la falta de confianza en nuestras competencias, provocando que dudemos también del servicio que prestamos. Es lo que se conoce como el síndrome del impostor.

¿Y por qué sentimos esa inseguridad y desconfianza?

Pues porque nadie nos enseñó a confiar en nuestras capacidades. 

Hemos crecido en una sociedad que primaba lo racional frente a lo emocional. 

Sin embargo, como seres humanos poseemos razón sí, pero también emociones y estas tienen un gran peso en nuestra conducta, en las decisiones que tomamos y en cómo afrontamos la vida.

Somos seres emocionales

Por un momento, párate y piensa: desde tu infancia, ¿qué porcentaje de tu formación ha estado enfocada en reconocer tus propias emociones y las de los demás, utilizar esa información para guiar tu pensamiento y conducta o para conseguir objetivos? 

En otras palabras: ¿alguna vez tu formación abordó la inteligencia emocional

Saber rodearse de personas que nos inspiren y apoyen, que sepan ver y ayudarnos a sacar lo mejor de nuestro interior, que crean en nosotros y nos infundan confianza es esencial para sentir seguridad en lo que hacemos.

3. Miedo al «NO»

La inseguridad y la desconfianza generan el miedo al rechazo, a que nos digan «NO». 

A nadie le gusta que lo rechacen; es un sentimiento muy humano.

Sin embargo, la realidad es que vamos a recibir más noes que síes a lo largo de la vida. Y no pasa nada; es normal

La clave está en aprender a invertir la ecuación. En conseguir que el miedo al rechazo en lugar de paralizarnos, nos motive a (re)pensar qué aspectos podemos mejorar para acercarnos al «SÍ».

Ok, Mati. Pero entonces…

¿Cómo puedo combatir el miedo a vender?

Bueno, realmente no hay una única manera, pero puedes empezar con algunas de las estrategias que te compartí en este artículo y que son fruto de mi experiencia personal y de las personas que han pasado por el  método MEN-T.

Asimismo, adquirir conocimientos sobre técnicas de venta, escritura persuasiva o copywriting, etc., también te ayudará a ganar confianza para afrontar tu miedo a vender.

Sin embargo, quiero serte totalmente sincero: a veces no basta con aprender las técnicas y las estrategias de venta

¿El motivo? Que el principal componente del miedo a la venta es emocional. 

Entonces, ¿cuál es mi consejo para superar el miedo a vender?

Que trabajes tanto el aspecto técnico de la venta como el componente emocional, tu mentalidad.

Todo se puede aprender y con esfuerzo, foco y dedicación, se consigue. 

En conclusión

Sentir miedo a vender es normal.

Por eso, ahora que ya conoces algunos de los motivos que lo causan, puedes tomar acción

Aprender a dominar el miedo o dejar que sea él quien tome las riendas de tu negocio. Todo depende de ti.

Pero recuerda: no tienes por qué hacerlo en solitario, está bien pedir ayuda.

Y ahora dime, ¿identificas algún otro motivo por el que te dé miedo vender tus servicios lingüísticos?

Si es así, te invito a compartir tu respuesta en los comentarios.😊


Sobre el autor de esta publicación

Hola, soy Mati Ortiz. Mi propósito es ayudar a traductores y traductoras a mejorar su calidad laboral. ¿Por qué? Porque sé que nos merecemos trabajar con más tranquilidad, con clientes que nos valoren, mucho mejor pagos y con más tiempo libre de calidad.

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Yo también estaba cansado y puse mi vida y mi profesión en acción. Aquí puedes saber cómo lo hice.