Los traductores no estamos muy al tanto de qué es el cliente ideal o buyer persona.

Junto con la elección del nicho y tu marca personal, definirlo es un factor clave en el desarrollo de tu negocio que te hará conseguir más trabajo y de mejor calidad.

Para escribir este artículo me inspiré en un post de Facebook en el que una traductora preguntaba qué era el cliente ideal.

Las respuestas que recibió rondaban sobre las cualidades que tiene que tener un buen cliente.

Y aquí es necesario separar las cosas:

  • Un cliente amable, respetuoso y que contesta rápido no es un cliente ideal. Es un buen cliente.
  • Y si sumado a eso, te hace encargos con tiempo y paga bien, tampoco es un cliente ideal. Eso es un muy buen cliente.

Sigue leyendo hasta el final porque en este post vamos a derribar ciertas creencias para que logres mejorar tu calidad laboral.

Por si no recuerdas, te cuento cuál es mi cliente ideal en uno de los posts fundacionales de Letras Nómadas y también toqué este tema en el artículo: Por qué es un error basar el marketing de traductores solo en las redes sociales.

Entonces, ¿qué es el cliente ideal?

El cliente ideal, o también puedes llamarlo buyer persona, es aquel para quien quieres trabajar y a quien quieres venderle tus servicios.

Es la persona/empresa que encuentra en ti y en lo que ofreces la solución justa y adecuada a sus necesidades y problemas.

Tú la eliges a ella y por eso ella te valorará más que al resto, recomendará tus servicios y pagará lo que corresponde porque tú, y solo tú, la entiendes.

Por qué es necesario tener un cliente ideal

Más que necesario. Es esencial.

Recuerda que “si le hablas a todos, no le hablas a nadie”.

Por tanto, si aún no tienes definido quién es tu cliente ideal…

  • Tus comunicaciones van a ser generales y no causarán el efecto que deseas.
  • Abarcarás mucho (y el que mucho abarca poco aprieta).
  • Te resultará difícil tomar decisiones y ajustar tus servicios (si favoreces a un sector, puedes desfavorecer a otro).
  • No sabrás qué acciones tomar para conseguir más clientes, porque no sabes quiénes son.

Entonces la primera creencia que vamos a derribar es la que dice que todo el mundo puede ser tu cliente.

Pues no es así, no todos pueden ni quieren ser tus clientes. Tú tampoco quieres que todos lo sean.

Trabajar para todos implica que deberás resolver los problemas de todos, dar un buen servicio a todos, y eso solo derivará en más presiones para ti.

Cuantos más frentes abiertos tengas, más riesgo habrá de que falles.

Todos somos el cliente ideal de alguien. ¿O acaso no pagas por esas zapatillas de una marca en particular que te calzan bien, que te quedan cómodas y encima, no se rompen en la primera usada?

Beneficios y ventajas de tener un cliente ideal

Cuando tienes definido a tu cliente ideal, pasas de querer resolver el problema de un gran número de personas a focalizar tus servicios, tus esfuerzos y tu tiempo en satisfacer a solo a un grupo específico de ellas.

Y haces todo para ese grupo.

Cuando armas las secciones de tu página, redactas tus artículos o escribes los mails lo haces en el idioma de tu cliente, utilizas su lenguaje.

Eso hace que conectes con él y ahí, automáticamente, lo primero que sucede es que sacas del medio a la competencia (aunque no me gusta esta palabra). ¿Por qué? Porque tu competencia le habla a todos, y le hablas a ese sector que definiste.

Lo conoces, lo entiendes y le ofreces soluciones acertadas con tus servicios.

Por qué definir a tu cliente ideal mejorará tu trabajo. Identifica a cliente ideal.

Eso bastará para que confíe en ti, te busque, te recomiende y pague mejor por tus servicios de calidad.

Y así, fidelizas a tu cliente.

No confundas tu profesión con tu negocio

Esta es la segunda creencia que tenemos que derribar. Tu profesión es ser traductor y, con la suficiente capacitación, puedes traducir sobre el tema que quieras.

Pero tu negocio es dar soluciones a un sector en particular.

Imagina…

Ya has definido tu nicho con las técnicas que te comenté en este artículo. Como te encanta cocinar, has decidido que tu nicho será: traducir en el área gastronómica.

Y aquí no va a ser lo mismo traducir para una multinacional de catering, que para el dueño de un restaurante boutique o para un chef nómada digital que quiere difundir recetas exóticas en su blog.

Sus intereses, sus problemas y sus necesidades no van a ser los mismos. Incluso el lenguaje con el que te dirijas a cada uno de ellos va a diferir.

Te has decidido y quieres que tu negocio esté apuntado a traducir para restaurantes boutique.

Ahí tienes a tu cliente ideal.

Cómo identificar a tu avatar de buyer persona

Tienes que conocer todo sobre él o ella. Y todo es todo.

¿Quién es?

Si es hombre o mujer, qué edad tiene, su nacionalidad y su residencia, si está casado o soltero, si tiene hijos, si fue a la universidad, si es profesional.

¿Qué hace?

Desde que se levanta por la mañana, debes conocer su rutina. Su trabajo, los deportes que practica, qué diarios, revistas o blogs lee, qué música escucha, hobbies y sobre qué charla con sus amigos.

¿Qué consume?

Qué marca de ropa usa, qué compra por internet, qué comida prefiere.

¿Cómo piensa?

Qué le gusta, cuáles son sus valores, sus deseos, a quién admira. Por el otro lado, identifica sus miedos, sus frustraciones y preocupaciones. Cuáles son sus valores.

¿Cómo se relaciona?

Dónde socializa y con quién socializa, qué redes sociales usa.

¿Qué visión tiene?

Cuáles son sus aspiraciones, a qué quiere acceder, qué le interesa llegar a ser (tanto profesional como personalmente).

¿Qué necesita?

Cuáles son sus problemas. Qué le impide dormir por las noches. Cómo tú le podrías solucionar la vida y por qué elegiría tus servicios.

Cuánto más sepas de tu cliente ideal, mejor.

Dos ejemplos prácticos: entrevistas para definir a tu buyer persona

Una buena idea que te ayudará a identificar a tu cliente ideal es el ejercicio de la entrevista (puede ser imaginaria o real).

1. Entrevista a cliente imaginario

Busca una foto cualquiera que identificas con tu cliente e invéntale un nombre. Imagina que te juntas a tomar algo con esa persona como si fueran amigos.

Comienza a hacerle las preguntas de la sección de arriba. Sí, prepárate un café y comienza a conversar con él/ella.

Ve anotando todas las respuestas.

2. Entrevista a cliente real

Otra cosa que puedes hacer es ver si dentro de tus clientes hay uno o varios que coinciden con las características de cliente ideal con el que quieres trabajar.

Puedes concertar reuniones con ellos, preguntarles sus problemas y por qué valoran tu trabajo.

Si no tienes confianza, puedes mandarles una encuesta y luego completar la información que te falta con la entrevista imaginaria.

Con los datos que has recolectado escribe una descripción completa de esa persona. Puedes comenzar así: 

“Mi lector ideal es José, tiene 25 años, es de Argentina, es soltero y es chef. Nació en Tandil, provincia de Buenos Aires. Se vino a estudiar cuando tenía 20 años y desde entonces vive en Capital…”

Conclusiones

Aquí no te digo que no aceptes trabajo de personas que no sean tu cliente ideal. Solo te doy las herramientas para que en el mediano plazo y, progresivamente, comiences a mejorar la calidad de tus clientes y por tanto, de tu trabajo.

No definir un cliente ideal es uno de los grandes errores que cometen la mayoría de quienes emprenden y de muchos negocios que ya están funcionando: no saben a quién le hablan, escriben su blog para algunos y hacen publicidad de sus servicios para otros.

Entonces, usa las herramientas que te di en este artículo para definir a tu cliente ideal. No te lo saques de la cabeza en ningún momento y haz todo pensando solo en él o en ella.

Esta es una de las claves para optimizar tu negocio y mejorar tu estilo de vida.

Y ahora te dejo una pregunta: ¿Verdaderamente sabes quién es tu cliente ideal?

Puedes compartirlo conmigo en los comentarios. No tengas miedo, quiero ayudarte a que lo visualices con claridad y empieces ya a resolver tus problemas como traductor freelance.


Sobre el autor de esta publicación

Foto de Mati Ortiz, de Letras Nómadas

Hola, soy Mati Ortiz. Mi propósito es ayudar a traductores a mejorar su calidad laboral. ¿Por qué? Porque sé que los traductores nos merecemos trabajar más tranquilos, con clientes que nos valoren, mucho mejor pagos y con más tiempo libre de calidad.

Si quieres saber cómo puedes lograrlo, descarga la guía gratuita con los “7 consejos + 1 para solucionar los problemas de lo traductores freelance”.

También puedes pasar directo a la acción con mi servicio de mentoría 1 a 1 en donde pondremos todos estos conceptos en práctica.

Yo también estaba cansado y puse mi vida y mi profesión en acción. Aquí puedes saber cómo lo hice.